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Herbert
Alphonso, S.J.
La vocaci�n
personal

ÍNDICE
Prólogo
Introducción
I. La Elección en los
Ejercicios Ignacianos
II. La Vocación
Personal
- 1. El secreto de la unidad e integración en
medio de la vida
- 2. Significado único dado por Dios
- 3. Perspectivas cristológicas
- 4. Consecuencias para entender la Vocación
Personal
III. Discernimiento y
Confirmación de la Vocación Personal
- 1. Discernimiento
- 2. Confirmación
IV. Transformación en
profundidad por medio de la Vocación Personal
- 1. Toma de decisiones en la vida diaria
- 2. Hallar a Dios en todas las cosas
- 3. Formación: básica y permanente
Conclusión
Apéndice I. El examen de
conciencia
Apéndice II. El examen
particular
PRÓLOGO
Hace ya mucho tiempo años que varios amigos
míos entusiasmados de lo que digo de la
"vocación personal" me han estado urgiendo que ponga
por escrito mis charlas sobre este tema. Cediendo a estas
amables presiones lo expuse en una serie de seis cassettes
que nuestro Centro Ignaciano de Espiritualidad
publicó en 1986 sobre "la dimensión
contemplativa de la vida religiosa apostólica".
Pero aún no me había decidido a escribir
nada sobre el tema. A principios de 1989 se me pidió
una ponencia para el Simposio Internacional sobre
Psicología y Ejercicios, que se iba a celebrar en
Salamanca en el siguiente mes de septiembre (12 - 16), sobre
el tema "La transformación del yo en la experiencia
de los Ejercicios Espirituales. Desgraciadamente estaba ya
comprometido para esas fechas y tuve que excusarme. Pero si
bien mis excusas fueron aceptadas, se me instó a que
al menos aportara una comunicación escrita que luego
se publicaría en un volumen, junto con las otras
aportaciones al Congreso, y se me instó precisamente
a que escribiera sobre la "Vocación Personal".
A principios de septiembre envié en efecto mi
comunicación, que ha sido incluida en el segundo de
los dos densos volúmenes "Psicología y
Ejercicios Ignacianos" (Mensajero &endash; Sal Terrae).
pp.841 06. Luego publiqué el mismo escrito en
inglés, completándolo con un prólogo y
dos apéndices. Ahora lo ofrezco en una nueva
versión castellana.
Lo que debo a "mi amado Padre San Ignacio"
aflorará, yo espero. en cada página de este
librito.
Herbert Alphonso, S.J.
INTRODUCCIÓN
Se me había enseñado por años y yo
había llegado a creer que la transformación
personal realizada por los Ejercicios Espirituales de San
Ignacio consiste, por medio dc un proceso dinámico de
progresiva libertad interior, en la "Elección",
entendida ésta como el discernimiento del estado de
vida al que estamos llamados o como la reforma que hemos de
hacer dentro del estado de vida ya escogido en zonas que se
disciernen durante los Ejercicios. En este último
caso, la "Elección" consistiría en unos
cuantos "propósitos" que, de ponerse en
práctica, obtendrían la deseada reforma y
transformación persona!.
Luego. en 1965, durante los Ejercicios anuales, tuve una
experiencia del Espíritu tan avasalladora, que
efectuó una total transformación de mi vida
persona! y mi trabajo apostó1ico, que la he seguido
viviendo como la gracia mayor de mi vida. y sus
líneas maestras me siguen sirviendo para la
interpretación, práctica y dirección de
los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Fue puro regalo
de Dios, una gracia seminal que me sigue inspirando y
abriendo panoramas siempre nuevos en el campo de la
teología y la espiritualidad y en mi ministerio
espiritual. Ha llegado a ser el núcleo central de una
fecunda síntesis personal para mi vida y mi
apostolado.
Lo que acabo de definir como la gracia mayor de mi vida
consistió en esto: en aquellos Ejercicios de 1965,
percibí mi "yo" más íntimo y verdadero,
la singularidad irrepetible que Dios me ha conferido al
"llamarme por mi nombre". Me he dado cuenta que el
discernimiento de ese "yo" más íntimo y
verdadero constituye el sentido auténtico, más
profundo y radical, de la "Elección" ignaciana. A ese
"yo" más íntimo y verdadero, a esa
singularidad conferida por Dios, llamo "Vocación
Personal". Es más: la experiencia personal y la
dirección espiritual me han enseñado que la
transformación más profunda de la persona
humana se realiza precisamente viviendo esa "Vocación
Personal".
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