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¿Dónde
está, pues, la libertad?. Está en el
corazón del hombre que no ama más que
a Dios. Está en el hombre cuya alma, ni
está apegada al espíritu ni a la
materia. Está en esa alma que no se supedita
al "yo" egoísta, en esa alma que vuela por
encima de sus propios pensamientos, de sus propios
sentimientos, de su propio sufrir y gozar. La
libertad está en esa alma cuya única
razón de existir es Dios, cuya vida es Dios
y nada más que Dios.
(Rafael Arnáiz)
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