Reconocerás
la verdad de tu oración en la humildad de
toda tu vida y en la solidaridad por servir a tus
hermanos e interceder por ellos.
(Jean
Lafrance)
Si supieses
lo atento que está Dios al menor de tus
clamores, no dejarías de suplicarle por tus
hermanos y por ti.
(Jean
Lafrance)