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S�LO
DIOS
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Antes todo
me llevaba a Ti,... Todo me hablaba de tu inmensa
bondad, de tu grandeza; ahora también te
alabo en las criaturas, Señor... pero el sol
me parece pequeño..., el cielo azul es
hermoso, pero no eres Tú, la belleza del
mundo... es tan poquita cosa.
(Rafael Arnáiz)
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Cada vez me
pesa más mi cruz, pero cada vez se llena
más mi alma de ese... "Sólo Dios".
(Rafael Arnáiz)
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¡Cómo
me cansan las criaturas, Señor y Dios
mío! ¡Qué sinsabor tan grande me
causa el tratar cosas del mundo, el hablar de
negocios temporales, el escuchar noticias...!
¡Ah!, Señor, nada quisiera saber, ni
escuchar... Solo Tú, Señor,
sólo Tú.
(Rafael Arnáiz)
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El alma
comprende que nada en el mundo la puede llenar...
La tierra es de barro, los hombres son pobres, la
vida muy corta, todo es muy pequeño,
frágil y caduco..., y el alma está
ansiosa de verse en el cielo, mirando a la Virgen,
contemplando a Dios.
(Rafael Arnáiz)
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En el
momento de comparecer delante de Dios, comprendo
mejor que nunca que solo una cosa es necesaria:
trabajar únicamente por Él y no hacer
nada por uno mismo ni por las criaturas.
(Santa
Teresa de Lisieux)
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Encuentro a
los hombre muy lejos. Solo Dios..., solo Dios...,
solo Dios.
(Rafael Arnáiz)
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... hace
tanto tiempo que te alimentas de conferencias
espirituales, retiros y libros, que todo te resbala
como "el agua sobre las plumas de un pato".
(Jean
Lafrance)
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Ni del
mundo ni del hombre esperes nada..., sólo
Dios..., y esperar.
(Rafael Arnáiz)
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No esperes
nada de los hombres, ni aún de los
más santos, pues cuanto más pongas en
ellos, mayor será el desengaño
algún día.
(Rafael Arnáiz)
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No me
importan las criaturas, si éstas no me
llevan a Dios.
(Rafael Arnáiz)
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No vengas a
buscar la Trapa, sino al Dios de la Trapa
(Rafael Arnáiz)
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Ya no me
importan las criaturas, ni me hacen daño las
flaquezas de los hombres.... Son hombres, y nada
más; sólo en Dios hallo refugio;
sólo en Él he de buscar caridad.
(Rafael Arnáiz)
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