Epílogo – La Celda
10 Dic 2005

Epílogo – La Celda

“Me ha llevado a la sala del festín y la bandera que sobre sí alzó es el AMOR” (Can 2,4) De todas estas riquezas, las primeras semanas de celda no te descubrirán gran cosa, tal vez nada. Confórmate humildemente con …

VI. El Templo interior. La inmanencia de Dios
10 Dic 2005

VI. El Templo interior. La inmanencia de Dios

“Glorificad a Dios en vuestro cuerpo” (I Cor 6,20) Nunca leerá el Ermitaño sin un alborozado estremecimiento las siguientes afirmaciones de San Pablo: “¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? El …

V. El Templo eclesial. Presencia en el mundo
10 Dic 2005

V. El Templo eclesial. Presencia en el mundo

“Como piedras vivas dejaos edificar en edificio espiritual…” (1 Pe 2,5) El Ermitaño es un solitario, no un aislado. El aislamiento se define como la ausencia de relaciones vitales con los otros. Puede haberlo en plena aglomeración. El aislamiento es …

IV. El Templo marial. Pura capacidad de Dios
10 Dic 2005

IV. El Templo marial. Pura capacidad de Dios

“El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te pondrá bajo su sombra…” (Lc 1,35) “¿Quién es esta que sube, del desierto apoyada sobre su Amado?” (Can 8,5) No es un espejismo: Maria es ciertamente la Reina …

III. El Templo crístico. En oración con Jesús
10 Dic 2005

III. El Templo crístico. En oración con Jesús

“Retiróse al monte para orar y pasó la noche orando a Dios” (Lc 6,12) Jesús no es solamente el Señor del Templo, es el Templo mismo: “En El habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente” (Col 2,9). Amas la …

II. El Templo bíblico. La iglesia del Eremitorio
10 Dic 2005

II. El Templo bíblico. La iglesia del Eremitorio

“¡Oh! qué alegría la mía cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor” (Sal 121,1) Tú buscas a Dios; El también te busca ti. El Eremitorio es su Templo, en el que te esperaba, mejor, hacia el que te …

I. El Templo cósmico. De Dios a la criatura
10 Dic 2005

I. El Templo cósmico. De Dios a la criatura

“Vio Dios ser muy bueno cuanto había hecho” (Gén 1,31) El Desierto es siempre bello: el océano, la estepa arenosa o rocallosa, la montaña caótica, la selva misteriosa nos imponen el silencio de la admiración. Por instinto, se piensa en …

Tercera parte – El Templo
10 Dic 2005

Tercera parte – El Templo

“Acordámonos, Dios, de tus favores aquí en tu templo” (Sal 47,10) El Desierto interioriza. No serías verdadero eremita si no vivieras en el como en un templo, si no aprendieras a hablar al Señor en lo más íntimo de ti …

VI. El Monte Carmelo. Los caminos de la oración
10 Dic 2005

VI. El Monte Carmelo. Los caminos de la oración

“Exulte el desierto y la tierra árida, regocíjese la estepa y florezca como un narciso, exulte con júbilo y cantos de triunfo.., le será dada la hermosura del Carmelo…” (Is 35,12) El Monte Carmelo, cuyo nombre significa “Viña” o “Vergel”, …

V. El Monte Calvario. El amor de la cruz
10 Dic 2005

V. El Monte Calvario. El amor de la cruz

“…a fin de vivir para Dios, estoy crucificado con Cristo” (Gál 2,19) La cruz campea sobre el Eremitorio: es una advertencia. Todo aquí florece a la sombra de la cruz y en ella vienes a cobijarte. Bueno es en seguida …