PensamientosRincones

Aceptación de uno mismo

Cada vez que experimentes tus duplicidades, tus malas inclinaciones o tus debilidades, vuelve sin cansarte bajo esta mirada de ternura que purifica y transforma. Admite sencillamente que el fondo de tu corazón es impenetrable, que tienes ciertas actitudes torcidas y que no eres dueño de las profundidades y aún menos de la superficie de tu ser. (Jean Lafrance)

Señor, haz que yo me vea tal como soy y tal como tú me ves. (Jean Lafrance)

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