PensamientosRincones

Amor a Dios

Al comienzo de la vida espiritual, se intenta sobre todo amar a Dios, al término se comprende que basta dejarse amar por él. (Jean Lafrance)

Cristo no quiere más que mi amor, y lo quiere desprendido de todo y de todos. (Rafael Arnaiz)

Cuando se ha comprendido que Dios nos ama, sólo queda una cosa que hacer: ofrecerse al amor para que él haga de nosotros lo que quiera. (Jean Lafrance)

Cuanto más desea el alma a Dios, más le posee. (San Juan de la Cruz)

Dichosa el alma que ama, pues tiene a Dios por prisionero, rendido a todo lo que ella quiere. (San Juan de la Cruz)

Dios no nos exige más que sencillez por fuera y amor por dentro. (Rafael Arnaiz)

Dios nunca da deseos que no pueda convertir en realidad. (Santa Teresa de Lisieux)

Dios prefiere a los que protestan por amor que a los que callan por resignación. (Jean Lafrance)

Dios se conforma con una mirada, con un suspiro de amor. (Santa Teresa de Lisieux)

El amor es perfecto cuando nos lleva a un mismo querer y no querer con Dios, lo cual supone un desasimiento de todas las cosas y la muerte a sí mismo. (Dom Vital Lehodey)

¡Jesús, amarte es pérdida fecunda! (Santa Teresa de Lisieux)

La libertad está en esa alma cuya única razón de existir es Dios, cuya vida es Dios y nada más que Dios. (Rafael Arnaiz)

La señal de que has empezado a conocer a Dios no se encuentra en las hermosas ideas que tienes sobre él y mucho menos en el gozo que te procura la oración, sino en el ardiente deseo de conocerle más. (Jean Lafrance)

Las miserias y flaquezas ofrecidas a Jesús por un corazón de veras enamorado, son aceptadas por Él como si fueran virtudes. (Rafael Arnaiz)

Las sentencias y los dichos del mundo son incompatibles con el espíritu de Dios, y lo que es locura, necedad o insensatez a los ojos de los hombres, a lo mejor a los de Jesús no lo es. (Rafael Arnaiz)

Mientras moramos en el cuerpo, vivimos lejos del Señor, pues caminamos en fe y no en visión. Pero a la vez, llenos de ánimo, preferimos salir de este cuerpo para estar junto al Señor. (San Pablo)

No hay nada difícil para el que ama a Dios, y todo es fácil para el que lo espera todo. (Rafael Arnaiz)

No le puede ser al alma que ama amarga la muerte, pues en ella halla todas sus dulzuras y deleites de amor (…) … ni le puede ser pesada y penosa, pues es el remate de todas sus pesadumbres y penas y principio de todo su bien. (…) … El alma que ama a Dios, más vive en la otra vida que en ésta; porque más vive el alma adonde ama que donde anima, y así tiene en poco esta vida temporal. (San Juan de la Cruz)

Pues si hemos enloquecido, es por Dios: si somos sensatos, es por nosotros. (San Pablo)

¡Qué suerte tan grande es tener un corazón enamorado de Él! ¡Cómo se ensancha el alma, pensando en los amores de un Dios a una pobre criatura! (Rafael Arnaiz)

Si enloquecemos, es por Dios; si somos sensatos, es por vosotros. (San Pablo)

Solamente en el silencio se puede vivir, pero no en el silencio de palabras y de obras…, no; es otra cosa muy difícil de explicar… Es el silencio del que quiere mucho, mucho, y no sabe qué decir, ni qué pensar, ni qué desear, ni qué hacer… Sólo Dios allá adentro, muy calladito, esperando, esperando, no sé…, es muy bueno el Señor. (Beato Rafael Arnaiz)

Solo quiero amar a Dios y cumplir su voluntad… ¿Qué hay fuera de eso? Vanidad…, aire, deseos pueriles de hombre. (Rafael Arnaiz)

Toda tu vida interior se reduce a amar a Dios cada vez más. (Rafael Arnaiz)

Tú sabes, Dios mío, que yo nunca he deseado otra cosa que amarte. No ambiciono otra gloria. Tu amor me ha acompañado desde la infancia, ha ido creciendo conmigo y ahora es un abismo cuyas profundidades no puedo sondear. (Santa Teresa de Lisieux)

Veo mi camino tan sencillo…, amor de lleno a Dios y silencio con los hombres. (Rafael Arnaiz)

Veo que todo es vanidad y aflicción de espíritu bajo el sol…, y que el único bien que vale la pena es amar a Dios con todo el corazón y ser pobres de espíritu aquí en la tierra… (Santa Teresa de Lisieux)

Vivir de amor es imitar, Jesús, la hazaña de María cuando bañó de lágrimas y perfumes preciosos tus fatigados y divinos pies y los besó arrobada, enjugándolos luego con sus largos cabellos. (Santa Teresa de Lisieux)

Vivir de amor es, mientras Jesús duerme, permanecer en calma en medio de la mar aborrascada. (Santa Teresa de Lisieux)

… y si alguien te pregunta por tu salud, por tus cruces o tus consuelos; si alguien te pregunta algo de ti mismo, puedes contestarle: no sé, amo tanto a Jesús , que para ocuparme de eso no tengo tiempo. (Rafael Arnaiz)

Anterior

Amistad

Siguiente

Amor de Dios