PensamientosRincones

Encuentro

Hay en el corazón de cada persona un lugar secreto, al que ningún hombre tiene acceso, porque procede del dominio de la gracia y de la libertad personal. El guía espiritual, aún el más experimentado y el más santo, está llamado a mantenerse humilde y respetuosamente a la puerta de este misterio. Puede favorecer la eclosión de la gracia y de la libertad, ayudando a descombrar la entrada, pero no puede suscitar por sí mismo el paso personal de adhesión a Dios. (Jean Lafrance)

Un verdadero cristiano es alguien que se ha encontrado con el rostro de Jesucristo y a quien este encuentro no le ha dejado intacto. Ha sido herido por la mirada de Cristo, y esta herida no llega a cerrarse. (Jean Lafrance)

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