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Intimidad

Dios es lo más íntimo de mi intimidad. (San Agustín)

Dios ha llegado al fondo del corazón del hombre y ha hecho allí su morada. Este encuentro se sitúa más allá de la inteligencia, de la afectividad sensible y la conciencia moral se realiza en el nivel del corazón del hombre, en el centro de su ser. (Jean Lafrance)

El que logró descubrir los secretos de la intimidad amorosa de Dios hace muy bien en guardar en secreto la preciosa perla, en lugar de mostrársela a quien desconoce su valor. (Pedro Finkler)

El único criterio auténtico de nuestra intimidad con Cristo es el deseo siempre mayor que tenemos de buscarlo. Cuanto más aumenta en nosotros el deseo de Dios, más nos enraizamos en él. (Jean Lafrance)

Jesús no baja del cielo un día y otro día para quedarse en un copón dorado, sino para encontrar otro cielo que le es infinitamente más querido que el primero: el cielo de nuestra alma, creado a su imagen y templo vivo de la adorable Trinidad. (Santa Teresa de Lisieux)

Jesús no tiene necesidad de libros ni de doctores para instruir a las almas. Él, el Doctor de los doctores, enseña sin ruido de palabras. (Santa Teresa de Lisieux)

No existe una tarea apostólica realizada lejos de Jesús que pueda compararse con los momentos de intimidad amorosa pasados a los pies del Maestro. (Pedro Finkler)

No te hallaba yo, Señor, por fuera, porque mal te buscaba por fuera, a ti que estabas dentro. (San Agustín)

Nunca estoy sola. Cristo está aquí, siempre orando en mí, y yo orando en Él. (Sor Isabel de la Trinidad)

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