PensamientosRincones

Propio conocimiento

Cuántas veces, Señor, me agarro al crucifijo y hago un acto de sumisión a tu voluntad… Pero, Señor, los nervios no puedo dominarlos. ¡Si tuviera verdadera humildad y perfecta paciencia! (Rafael Arnaiz)

Cuanto más se crece en edad más decrece la curiosidad del investigador ante la santa avidez del creyente: la grandeza se derrumba, la hermosura se desvanece, la alegría se disipa. Conócete a ti mismo. (Anónimo)

Ilumina mis tinieblas para conocerme mejor, y ver la luz que Tú me envíes, mis miserias, mis pecados, mis enormidades que aún necesito llorar largo tiempo aquí en la tierra. (Rafael Arnaiz)

Señor, Señor, tened piedad y misericordia de mí. Ni soy mayor ni menor en tu presencia, porque esté aquí o allí, vista de un modo o de otro… Los hombres somos muy infantiles y jugamos como niños… Ponemos nuestra ilusión en cosas que hacen reír a los ángeles. Señor, dame tu santo temor, llena mi corazón de tu Amor y lo demás… Vánitas vanitatum. (Rafael Arnaiz)

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