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Trabajo

Hay que realizar bien el propio trabajo, pero sin entregarse a él, sin inquietarse por él. Nuestro trabajo no debe impedirnos el contacto permanente con Dios. Hay que aislarse en la labor personal, dedicarle, sí, a conciencia el tiempo prescrito para ello, pero con libertad de espíritu. (Víctor Sión)

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