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Vanidad

Examínate interiormente y podrás comprobar que aún tienes mucho espíritu propio, verás que con todas las mortificaciones que haces, no llegas todavía a soportar la contradicción exterior… palideces a la vista de tus contradicciones, huyes cuando temes sucumbir, cuando debieras presentarte te escondes, te consideras feliz cuando eres alabado, y cuando te reprenden te entristeces. (Dom Vital Lehodey citando un diálogo entre e Señor y el bienaventurado Susón)

Gran vanidad es desear ser apreciada por veinte personas que viven con nosotras. En cuanto a mí, sólo quiero ser amada en el cielo, pues solamente allí será todo perfecto. (Santa Teresa de Lisieux)

Las ilusiones del mundo, como juguetes de niño, hacen feliz cuando se esperan…, después, todo es cartón. (Rafael Arnaiz)

Mientras no sea Dios y Dios solo, el objeto de mi carta, he perdido el tiempo, pues todo lo demás es criatura y, por tanto, vanidad… (Rafael Arnaiz)

¡Oh!… egoísmo humano … (…) … sufres por lo que es aire y vanidad. (Rafael Arnaiz)

¿Qué hacer?… No sé… oigo a los hombres hablar, discutir… Les veo con sus afanes, pegados a la tierra… nadie habla de Dios… Todo es ruido, aún en la Trapa. (Rafael Arnaiz)

¡¡ Señor…, Señor…, qué necios somos los hombres!! Un pedazo de trapo nos da placer, y un grano de arena nos da dolor.
¡Ten compasión de los hombres, Señor! (Rafael Arnaiz)

Vanidad es todo lo que nosotros deseamos y no desea Dios. (Rafael Arnaiz)

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