|
Cuando no
siento nada, cuando soy INCAPAZ de orar y de
practicar la virtud, entonces es el momento de
buscar pequeñas ocasiones, naderías
que agradan a Jesús más que el
dominio del mundo e incluso que el martirio
soportado con generosidad. Por ejemplo, una
sonrisa, una palabra amable cuando tendría
ganas de callarme o de mostrar un semblante
enojado, etc.., etc...
(Santa
Teresa de Lisieux)
|