Rutina
El descubrimiento más cruel de Madeleine fue una doble miseria: la miseria de los espíritus humanos hambrientos, anoréxicos de Dios y, paralelamente, la miseria rutinaria de los “creyentes” que, por exceso de costumbre, dejan de sentirse deslumbrados por Dios. (Madeleine Delbrêl)